La OTAN muestra su fuerza y se prepara para las mayores maniobras militares desde la Guerra Fría

La defensa noroccidental de los años posteriores a la Guerra Fría había perdido su razón de ser ante el desmoronamiento de la Unión Soviética y con ella el de su alianza militar con los países del Pacto de Varsovia. La OTAN se dedicaba a lo que podía para no perder relevancia como organización, desde la lucha contra el terrorismo hasta incluso la gestión migratoria en el Mediterráneo, actividades fuera de sus funciones según su tratado fundacional y que debía encajar con calzador. Pero Rusia vino a darle nueva vida.

La ocupación rusa de la provincia ucraniana de Crimea en 2014 y sobre todo su ataque contra Ucrania de febrero del año pasado hicieron revivir a una OTAN a la que el presidente francés Emmanuel Macron había decretado “en muerte cerebral”. Y con su nueva o recuperada función, la Alianza Atlántica vuelve a sus costumbres de la Guerra Fría, como las grandes maniobras militares.

Alemania, Polonia y los países bálticos serán el escenario, durante el próximo mes de marzo, de las mayores maniobras militares de la OTAN desde la Guerra Fría. Más de 50 buques de guerra, 41.000 soldados y entre 500 y 700 operaciones aéreas de combate intentarán mostrar que los 31 países miembro de la Alianza Atlántica, más la candidata Suecia, están preparados para hacer frente a un eventual ataque militar ruso. Las tropas suecas han sido invitadas a pesar de que Turquía y Hungría todavía no ratificaron su ingreso en la OTAN.

Las maniobras se diseñan teniendo como enemigo a una coalición de países liderada por Rusia (el resto de la coalición es Bielorrusia). Al enemigo se le llama “Ocassus” y a las maniobras ‘Steadfast Defender”. La idea es ir transformando a la OTAN de una organización de respuesta a crisis a una organización preparada para pelear una guerra grande en cualquier momento.

Las maniobras

Los ejercicios militares deben servir, explican fuentes de la OTAN, para diseñar potenciales maniobras y movimientos militares contra un enemigo que sería una coalición de países liderada por Rusia. No hay en el escenario actual más aliado ruso cercano a Europa que Bielorrusia, que funciona en la práctica como un Estado títere de Moscú.

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski con el presidente de Estados Unidos, Joe Biden,en Lituania. Foto Reuters

Estas maniobras militares serán las primeras en la historia en la que se usen datos geográficos reales actualizados en directo para que el escenario en el que se mueven las tropas sea más realista. La OTAN tiene una nueva estrategia para maniobras militares y hará que se organicen dos veces al año en lugar de una vez y que sean de más envergadura.

El secretario general de la OTAN, el noruego Jens Stoltenberg, dijo en junio del año pasado que pretende que próximamente las tropas preparadas para reaccionar inmediatamente a una agresión militar sean más de 300.000 y no las 40.000 que ahora están previstas.

La lucha militar contra el terrorismo no se abandona. También habrá entrenamientos anti-terroristas contra supuestas amenazas a las fronteras exteriores del bloque. También se harán, como se decidió en la cumbre anual de julio, celebrada en Lituania, que se actualizarán los planes militares regionales y que se creará una Fuerza de Reacción Rápida de carácter multinacional que será la punta de lanza ante un ataque exterior.