El efecto Giráldez catapulta al Celta hacia un Sevilla muy exitoso | Fútbol | Deportado

Hubo efecto Giraldez. Pecado. No sólo porque el cansancio del joven técnico de 36 años se vio recompensado con una victoria vital para el Celta ante el Sevilla. Hubo más. Buen partido del equipo de Giráldez que aprendió en el Sánchez Pizjuán por su soledad, tranquilidad y, en definitiva, efectividad. El Celta se comportó con mucha determinación en Nervión, como si no hubiera estado en dos puntos del descenso, con tranquilidad para recuperar el gol de En-Nesyri en la primera parte sin descomponerse, con paciencia. El resultado de su Gran Triunfo es evidente. Registre una distancia de cinco puntos desde la zona de descenso. El Sevilla, por su parte, fue una calamidad. Jugué sin intensidad en el mundo, sin el centro del campo y sin inteligencia. Tampoco mejoró sus momentos en el partido para poner el 2-0 y finalmente convirtió de una manera que todo el mundo vio. Que el Celta, mucho mejor, tiene que remontar. El Sevilla, a seis puntos del descenso, no se salva. Ni mucho menos. Y lo peor está dentro del vestuario, como quedó demostrado en la disputa entre Quique Sánchez Flores, su entrenador, y En-Nesyri cuando el atacante fue sustituido.

1

Ørjan Haskjold Nyland, Marcos Acuña (Lamela, min. 89), Jesús Navas, Sergio Ramos, Gudelj (Adrià Pedrosa, min. 74), Kike Salas, Óliver Torres (Joan Jordán, min. 75), Lucas Ocampos (Suso, min. . .60), Boubakary Soumare, Isaac Romero y En-Nesyri (Lukebakio, min. 60)

2

Guaita, Carlos Domínguez (Jailson, min. 67), Unai Núñez (Franco Cervi, min. 75), Óscar Mingueza, Fran Beltrán, Hugo Sotelo (Carl Starfelt, min. 67), Manquillo (Carles Perez, min. 28), Hugo Álvarez, Jorgen Strand Larsen, Aspas y Jonathan Bamba

goles 1-0 minutos 18: En Nesyri. 1-1 minuto. 71: Carles Pérez. 1-2 minutos 78: Jörgen Strand Larsen.

Árbitro Francisco José Hernández Maeso

Tarjetas amarillas Marcos Acuña (min. 29), Jesús Navas (min. 55) y Boubakary Soumare (min. 92)

El sol brillaba majestuoso en la Edad Media sevillana. 28 grados de justicia que no parecen alterar el alma de un Celta, que jugaba al fútbol como si Claudio Giráldez pasara toda su vida entrenando en el conjunto gallego. Y el resultado es que debutaba en el banco de un Celta que tocaba el balón de forma admirable y que era tremendamente valiente. El plan de partido del Sevilla no incluía semiescenario, con Aspas y el joven Hugo Álvarez apareciendo stragos en el centro del campo. El propio Aspas, en tres minutos, tiene una clara opción de gol. El veterano Delantero pegó un bonito balón en el área. Y resolví el problema fundamental del Celta. El equipo de Giráldez jugó de maravilla, pero se mostró soso y, sobre todo, defensivo.

El impresionante acierto de los gallegos en la Salida del Balón provocó a un par de ojeadores sevillanos, que cuentan con dos muy buenos atacantes y pocos centrocampistas. En el minuto 18, En-Nesyri robó el balón a un desafortunado Núñez y marcó el 1-0 en el primer impar entre los tres goles del conjunto andaluz. Un golpe de Estado que, sin embargo, no derrotó al Celta. El equipo se guió, tocando y tocando, acercándose al área de un Sevilla que no el suyo no reparó en metros en su campo. El monólogo con el balón del Celta se tradujo en dos buenas ocasiones de Larsen. En todos los casos el grupo de Giráldez lo hizo bien. Menos importante, marca.

El Sevilla siguió jugando con fuego en la segunda parte. El Celta, aunque acumuló muchas ocasiones, como Aspas y Larsen, sufrió el esfuerzo. El equipo andaluz, por fin, puede salir al contragolpe y disfrutar de hasta tres oportunidades claras para hacer el 2-0. Fue Guaita, el central del Celta, al que reemplazó en su equipo con dos grandes paradas ante Isaac Romero, que no fue muy generoso con En-Nesyri a su lado, y al lado de Lukebakio. Casos condenados, reaccionó este buen Celta. Un gol de Carles Pérez y otra buena fila de Larsen le dieron la victoria en el marcador ante el énfasis de una habilidad sevillista suficiente para igualar el decepcionante tiempo de su equipo. El Sevilla, a falta de más de veinte minutos para el final, no puede reaccionar. Sólo en el minuto 82 el Celta sufrió. El colegio Hernández Maeso tuvo que sufrir una sanción por un ingreso a Lukebakio. Del Cerro Grande, en el VAR, alertó al árbitro. Sin centro de contacto. Así hubo un mediodiós horrible de Sevilla y un día de resurrección de un celta que el dios a los andaluces dio una auténtica respuesta.

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