con buzos tácticos y rastrillajes en bosques, se intensifica la búsqueda del atacante de EE.UU.

Con rastreos en bosques y campos de propiedad privada, equipos de buceo y robots submarinos en un río y pesquisas sobre una posible nota de suicidio, las autoridades de Maine, en Estados Unidos, intensificaron ayer la búsqueda de un reservista del ejército acusado de matar a tiros a 18 personas y herir a otras 13 personas en un raid asesino en la ciudad de Lewiston, en ese estado.

Todas las víctimas ya fueron identificadas y tenían entre 14 y 76 años, según un portavoz de la oficina forense del estado. Sus nombres no fueron revelados.

Casi dos días después del tiroteo, las autoridades no dieron indicios de tener alguna pista sobre el paradero de Robert Card. Durante una larga conferencia de prensa en la que no hubo novedades importantes, el comisionado del Departamento de Seguridad Pública de Maine, Michael Sauschuck, se limitó a decir que las autoridades están dejando abiertas todas sus opciones.

“Vamos a estar por todos lados”, dijo Sauschuck.

Mientras, los residentes de Maine permanecían en sus hogares atónitos y temerosos tras la peor masacre en la historia del estado.

Gran parte de la búsqueda del jueves se centró en la propiedad de un familiar de Card en la zona rural de Bowdoin, donde camiones y camionetas llenos de agentes armados del FBI y otras agencias finalmente rodearon una casa. Los lugareños preocupados indicaron que Card podría tener ventaja a la hora de desplazarse por la zona rural y boscosa que conoce perfectamente.

Después de dos días de intensa búsqueda, la policía no encuentra al atacante que mató a 18 personas en Lewiston. Foto: EFE

Los Card han vivido en Bowdoin por generaciones, dijeron los vecinos y varios miembros de la familia Card poseen decenas de hectáreas en el área.

A puertas cerradas

Las autoridades registraron varias casas y siguieron todas las pistas en la búsqueda de Card, un hombre de 40 años con formación de instructor de armas de fuego. Las autoridades advirtieron que se le debe considerar armado y peligroso y no abordarlo.

Se sospecha que Card abrió fuego con al menos un fusil en un bar y un boliche el miércoles en Lewiston, que se encuentra a unos 24 kilómetros de Bowdoin y es la segunda ciudad más grande de Maine.

Los ataques por la tarde mataron a 18 personas y dejaron 13 heridos, de los cuales tres todavía estaban este viernes hospitalizadas en estado crítico, detallaron las autoridades. No han indicado cuántas armas se utilizaron ni cómo se obtuvieron.

Escuelas, consultorios médicos y comercios cerraron y la población permaneció a puertas cerradas en ciudades a hasta 80 kilómetros (50 millas) de los lugares de los ataques. La ciudad más grande de Maine, Portland, cerró sus edificios públicos, mientras que la Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá emitió una alerta “armada y peligrosa” a sus agentes estacionados a lo largo de la frontera con Estados Unidos.

Búsqueda en el río

Este viernes la búsqueda se centraba además en el río junto al que se encontró el vehículo en el que presuntamente huyó, informó el responsable del Departamento de Seguridad pública de Maine.

El responsable de Seguridad de Maine ante la prensa, bajo el retrato del sospechoso del tiroteo del miércoles. Foto: AFP El responsable de Seguridad de Maine ante la prensa, bajo el retrato del sospechoso del tiroteo del miércoles. Foto: AFP

En el área del río Androscoggin cercana al municipio de Lisbon se realizará una búsqueda de «posibles cuerpos» con buzos, robots subacuáticos y sónares, anunció por la mañana.

«Con esto no estamos diciendo que sepamos que el sospechoso está en el agua. Lo que digo es que verán mucha actividad aquí», afirmó Sauschuck, quien detalló que desde que se produjo el suceso se han recibido más de medio millar de «pistas y sugerencias» que han llegado «del público en general, de varias comunidades».

El vehículo del posible autor de los tiroteos fue localizado el mismo miércoles en Lisbon, a unos 12 kilómetros de Lewiston, cerca de un embarcadero de ese río.

Carta


Sauschuck confirmó además que en las últimas horas se ha encontrado una carta en uno de los domicilios vinculados con Card que se han registrado. «Había una nota en una de estas residencias», pero «no estoy preparado para hablar sobre su contenido», afirmó.

El FBI habilitó una página web donde los ciudadanos pueden enviar cualquier documento gráfico que tengan sobre la tragedia, que ha conmocionado a Maine y a Lewiston.

Además, se han recibido declaraciones de más de 70 testigos que presenciaron lo sucedido la noche del miércoles en la bolera Spare Time Recreation, donde estaba celebrándose un torneo de bowling para personas sordas, y en el restaurante bar Schemengees, a pocos minutos de distancia.

En ambos lugares irrumpió Card, un militar en la reserva de 40 años con un historial de problemas mentales, que está armado y es peligroso.

La orden de «Shelter in place» («refúgiate donde estés») seguirá vigente hasta que se considere que la población está segura.

«Lo que nos importa es la seguridad de nuestras comunidades, la seguridad de nuestros residentes. Nos preocupamos por todos y cada uno de ellos y vamos a seguir luchando en su nombre para llevar a este individuo ante la justicia, porque sabemos que esto tiene un impacto en el inicio del proceso de curación», dijo el jefe de Seguridad.

Card disparó con un AR15, un rifle de asalto que es conocido por tener efectos devastadores en los cuerpos de las víctimas que muchas veces dificultan su identificación.


El suceso de Lewiston se ha convertido ya en el tiroteo más mortífero que afronta Estados Unidos en lo que va de año.

Según la organización Gun Violence Archive, en 2023 ya hubo 566 tiroteos masivos.